Un "selfie" donde salgamos todos. 

Actualizado: may 31

Definir “selfie” es fácil. Definir paz mental no. Amo los hombres, son excelentes, ellos no han sido el problema, el problema he sido yo. Yo que aprendí a justificar lo injustificable, a bajar cada vez más mis expectativas para acomodarme a la relación, a dar más y esperar menos. Aprendí a perdonar, a no exigir, y a olvidar.


Aprendí a sentirme culpable y a sentir lastima por un triste pasado, del que yo ni había sido parte. Aprendí a escoger las mejores palabras para que no se enojara, aprendí a recoger las cosas que “se caían”. Aprendí a guardar silencio para que los niños no se despertaran.


Aprendí a hacerme la sorda o la ciega, según la ocasión, cuando los piropos o las miradas no eran para mí. Aprendí a conformarme y aprendí finalmente que los sueños no eran para mí. No podría explicar cómo, o porque, cambio mi historia. Supongo que fue ese increíble ángel de la guarda que me cuida. No se cansaba de susurrarme al oído, -No estás sola, la vida es más que esto. Creo que el primer paso fue aceptar ante mí misma que quería que mi vida cambiara, y entender que la única que podía hacer algo era yo. Hablé con mis sentimientos, lo hice de forma autoritaria, les hice entender que ellos eran míos, y que su obligación era estar de mi parte, y si en ese momento no lo podían hacer, mejor era que se callaran y me dejaran decidir a mi.


Los pobres estaban tan afectados, no se reponían de lo sucedido. Seguían llorando y pidiéndome que arreglara las cosas.


Les metí tres gritos y los ubiqué, les dije que como volvieran a decirme su famosa frase de: -Tampoco es para tanto. Los largaría y esta vez para siempre. Me vieron tan resulta que se quedaron en silencio. Con “los sentimientos” mudos, entró finalmente “la cabeza” a hacer lo propio.


Con que agilidad y que autoridad arreglo aquel desastre. “La cabeza” se ganó no solo mi respeto, sino “el de los sentimientos”.


Dejo claro que no aceptaría semejante desmadre nuevamente.


A “los sentimientos” les ordeno que no se metieran en una relación con alguien no fuera bueno para mí. -Entiendan, les dijo “La cabeza”, que, al fin y al cabo, aquí la única que nos importa a nosotros es Tatiana, que pronto va a conocer a “la paz mental”. P.d. Este selfie tiene un significado especial, porque estamos todos juntos: “el miedo” que nunca me deja sola, “la disciplina” que se encargó de ahorrar para este viaje, “el tiempo” que los puso a todos en su lugar, “la cabeza” que fue la encargada de orquestar el más increíble plan para que todo saliera bien, y “la paz mental” que se nos unió hace poco, aun es tímida.


Y si casi no la ves en la foto, búscala en mis ojos, allí esta reflejada.


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Si te encantó este post y sientes que le puede ayudar a alguna Mujer, te doy las gracias por compartirlo💌 Bendiciones y gracias por leerme. Con amor, Tatiana

Escritora y Coach femenina.

Ayudo Mujeres de más de 40 a Transformar su vida.


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