"Un balazo mata". 

El impacto de una bala disparada a quema ropa es mortal.

Las familias, en ocasiones, más que estar unidas por lazos de sangre, terminan convirtiéndose en “hermandades”.

Robin Norwood, en “Las mujeres que aman demasiado”, un libro fascinante, fuerte y crudo, que toda mujer debe leer, (con la salvedad, de escoger muy bien el momento de su vida para hacerlo) nos adentra en la difícil carga emocional de pertenecer a una “hermandad”, donde cada miembro tiene un rol intrínseco que se le ha otorgado y el “código del silencio” llega a ser aún más fuerte que en la mafia.

Se sobreentiende que todos y cada uno de sus miembros deben guardar secretos y total silencio, en pro del colectivo, sin importar que ello lleve a su destrucción emocional.

Se ocultan verdades, no por dolorosas, sino por incómodas, y si alguno de sus miembros rompe el silencio infringiendo dicho código, será castigado y hasta rechazado por el colectivo.

El inconveniente con este tipo de situaciones, es que uno puede terminar convertida en un “guardaespaldas”, dispuesta a recibir mortales balazos, en “pro” de no alterar un equilibrio que jamás existió.

Sí se es lo suficientemente buena en el oficio, se sale bien librada de los disparos, e incluso, se puede renunciar al empleo y continuar una vida, entendiendo que por nada ni nadie se reciben tiros a quema ropa.

Si te gustó mi post, escríbeme, y si te encantó y crees que le puede ayudar a alguien, me gustaría pedirte que por favor lo compartas.

Muchas bendiciones y gracias por leerlo. Más historias en mi Blog

http://www.mujersinequipaje.com ❤️😊❤️

27 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo