"Ser independiente no es suficiente". 

Actualizado: 20 de jun de 2020

Hace dos años cuando recién me divorcie no sabía como salir adelante ni económica ni emocionalmente.


Para ese entonces teníamos muchas deudas a las que a raíz de la separación era yo quien debía hacer frente. Pasaba las noches ideando el plan perfecto que me llevara a conseguir lo que quería.


Como no eran muchas mis opciones, me dedique a trabajar la mayor cantidad de horas y a soñar despierta. Me la pasaba imaginando lo increíble que seria lograr todo lo que quería; el solo pensarlo hacia que me sintiera mejor y cuando uno realmente quiere que las cosas pasen, van a pasar Dios primero, prueba de ello es que para esos días una buena amiga me llevo a la tienda el libro del Secreto de Rhonda Byrne; lo recibí por compromiso, ya había visto la película varias veces.


Al final termine leyéndolo no una sino dos veces.


Las cosas mejoraron enormemente y me convertí en la mujer independiente que tanto quería.


Pagué todas las deudas, lleve a mis hijos de vacaciones, nos mudamos de casa, compre unos bonitos muebles que definían mi espacio, un espacio en el que amo despertar cada mañana y al que anhelo regresar después de pasar el día en mi tienda de café.


Cumplí mi meta, me convertí en una mujer que podía valerse por sí misma, pero me di cuenta de que independencia sin autonomía no es gran cosa.


Lo entendí hace dos días cuando me compré un tiquete a Europa.


Esa noche me dieron las tres de la madrugada sin poder dormirme, y no era la “emoción” lo que me desvelaba, era la inseguridad de estar tomando una decisión por mí misma, una decisión por placer, que, a mi modo de ver las cosas, satisfacía únicamente mis intereses y por ende era egoísta de mi parte hacer algo así.


Desde hace más años de los que recuerdo me acostumbre a satisfacer primero las necesidades de los demás, a dar más a todos que a mi misma.


Me acostumbre a consultar e incluso casi que a pedir permiso cuando quería algo que me beneficiaba o me hacía feliz solo a mí.


No sé si es que a nosotras las mujeres nos educan de esa forma, que termina por volverse habito.


Ser independiente, y me refiero a independiente en todo el sentido de la palabra, incluyendo sobre todo ese sentimiento que nos da seguridad en nosotras mismas, no es tan fácil de lograr.


Ser independiente no me hizo autónoma.


Autónoma voy a ser el día que no tenga sentimientos de culpa por colocarme en el primer lugar.


Seré autónoma cuando pueda hacer mi maleta y llegar al destino soñado sin sentirme mal o culpable por mis decisiones, y es que cada una de nosotras tiene la enorme responsabilidad de quererse, amarse y de abrazar todas aquellas decisiones que realmente la hacen feliz, sin anteponer hijos, trabajos o parejas..


❤️🙂❤️


Si te encantó este post y crees que le puede ayudar a alguna mujer, te doy las gracias por compartirlo.

Recuerda que estás en el mejor momento para dejar de cargar tú “equipaje emocional” y recuperar tú autoestima, por eso debes leer los libros que escribí.


Van a cambiar la forma en que te ves a ti misma, permitiéndote lograr los cambios que tanto anhelas.

https://www.mujersinequipaje.com/libros

Muchas gracias, los mejores éxitos y mil bendiciones.

Con cariño,


Tatiana

🙂❤️🙂 #mujersinequipaje

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