“Señales de tránsito para manejar correctamente.”

El manejo y el cortejo se parecen. Los hombres llevan más tiempo haciéndolo. Nosotras conducimos bien. Solo nos equivocamos cuando las “líneas” son delgadas, casi imperceptibles, igual que en el cortejo. Saltarse una señal de tránsito es audaz. Saltárselas todas es temerario. A las de nuestra generación, la seducción les está permitida. Tenemos clase. Se nos da, de manera natural. Necesitamos decidir cosas simples, como si llevar escote, minifalda o tacones de 10 centímetros. No las tres a las vez. Eso es riesgoso y equivale a perder la licencia de manejar. Conocer el punto exacto en el que debemos “parar”, hace la diferencia entre ser seductora o acosadora. Acosar es dar zancadas. Acosar es no parar, es develar la más mínima duda y darle a él la certidumbre que ahí estamos. Que ya no tiene nada que hacer y lo único que le queda es bajarse del auto, porque nos vamos a estrellar. Seducir es otra cosa. Seducir es bailar un elegante tango, en el que damos pasos hacia él. Paramos. Esperamos. Y sí él, da pasos hacia nosotras, entonces continuamos. No vale suplicar que nos invite una copa, vale invitarle un café. Prohibido citarlo en el bar. Imprescindible encontrarlo en el teatro. Permitido cruzar y descruzar las piernas, tocarnos el cabello, rozarle la mano y sobre todo, mirarlo directo a los ojos; con esa mirada tan intensa formamos con los años. Si te gustó mi post, escríbeme, y si te encantó y crees que le puede ayudar a alguien, me gustaría pedirte que por favor lo compartas. Muchas bendiciones y gracias por leerlo. Más historias en mi Blog http://www.mujersinequipaje.com ❤️😊❤️ #mujersinequipaje

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