“Rienda suelta”

A la Tatiana de la vida real, como yo la llamo, le toca andar pendiente de mil cosas. Comida, impuestos, alquileres y hasta tuberías. Con tanta cosa por hacer, porque la pondría a que estuviera pendiente también de sus sentimientos? Mis 20, se caracterizaron por mi “sordera”. Cuando me decían, “podemos seguir viéndonos, pero no te enamores”, mágicamente cerraba mis oídos, sonreía y sellaba ese siniestro pacto con un intenso beso. Para ese momento, ya estaba perdidamente enamorada y poco o nada, me importaba sufrir después. La realidad es que mi sentido de responsabilidad para conmigo misma era nulo. Además que, en mi malograda imaginación, “obviamente” él terminaría perdidamente enamorado. Según yo, era una mera cuestión de tiempo. Cuánto, quién sabe. Total, a los 20 no hay apuro. La gran ventaja de convertirse en una chica grande, es que detestamos las órdenes y oímos mejor. De todas formas, ahora que salga al ruedo y me de por conocer guapos galanes, me voy a hacer un simpático cartelito para leerlo en cada cita. Quiero que diga algo así como: -Recuerda que no eres ninguna adolescente Tatiana, y que por culpa de “la sorda” que llevas dentro, bastante sufriste. Cargare el papelito, y cuando la mente se me nuble, porque el coqueteo va pasando a mayores, lo leo rápido y me llamo al orden. Y así, solo sigo mi camino hasta llegar dónde pueda darle rienda suelta a todo lo hermoso que tengo para entregar. Muchas bendiciones y gracias por leerlo. Para leer más anécdotas personales que llevan mensajes positivos, dale like y sigue mi página de "mujer sin equipaje". Lugar: #Boquete Más historias en mi Blog http://www.mujersinequipaje.com ❤️😊❤️ #mujersinequipaje #emprendimientofemenino

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