"Para llegar, hay que contar". 

Me preguntan como he logrado esto o aquello. Dejé de hacer tanta suma y resta. Me olvidé de la objetividad, y de pensar si era factible conseguir lo que quería. No nací en el año de los temblores, así que ese “susto” que me querían meter diciéndome, - “Tatiana, no le digas a nadie si quieras comprarte algo, la gente es envidiosa y si les dices, no vas a poder”, no funcionó. Somos mujer grandes, y eso de creer que si contamos, que vamos a comprar esto o aquello, o que nos gustaría tal o cual cosa, no se va a cumplir porque no mantuvimos la boca cerrada, es igual que creer en duendes. Si hay algo que se vale es decir lo que queremos, porque la misma “vida” se va encargar de darnos “puntos de apreciación”, por participar en “la clase” diciendo a lo que vinimos. Contándole al mundo con suficiente fe y enorme alegría, lo que anhelamos, creamos una sinergia en la que mágicamente entramos en una especie de circuito o sintonía con lo más hermoso que estamos buscando. Si te gustó mi post escríbeme, y si te encantó y crees que le puede ayudar a alguien, me gustaría pedirte que por favor lo compartas. Muchas bendiciones y gracias por leerlo. Para leer más anécdotas personales que llevan mensajes positivos, dale like y sigue mi página de "mujer sin equipaje". Lugar: #oxford #inglaterra Más historias en mi Blog http://www.mujersinequipaje.com ❤️😊❤️ #mujersinequipaje #emprendimientofemenino

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