"Para despertar con el hombre correcto, primero tienes que dormir con la mujer indicada".

Actualizado: 4 dic 2021




En la vida, como en todo, hay una serie de pasos que por más que quieras, no te puedes saltar.


Allí estaba yo, cientos de veces en la misma escena, como si una y otra vez, la misma sucesión de eventos se repitiera.


Trataba e intentaba, que eso a lo que yo llamaba "relación" funcionara.


Aferrada en cuerpo y alma a situaciones sentimentales en las que, al parecer, la única que no sé daba cuenta que ya habían terminado, era yo.


Me daba terror, horror y hasta pavor, "quedarme sola".


Para mí, estar sola, equivalía a "perder'.


Perder, no sé qué, si ya nada tenía.


Constantemente me aferraba a recuerdos tontos de momentos efímeros que no fueron reales.

Y lo peor, era que mi mente les daba valor.


Viendo mi vida, en retrospectiva, hoy entiendo todo lo que hubiera pasado, sí "el jardinero", ese hombre con el que estuve casada no se larga y me deja.


Jamás habría tocado a mi puerta "la verguenza", porque por meses, eso fue lo que sentí.

Mi temida "soledad", nunca pero nunca, se habría sentado a hacerme compañía.


Y esa tan odiada, "la tristeza", no me hubiera enseñado como estar conmigo.


Conoci, y de primera mano, a todos esos sentimientos que tanto temí.


Me mostraron que era cuestión de esperar.


Esperar a que pasara "el tiempo", para que en un "santiamen", tuviera el privilegio de conocer finalmente a quien tanto anhelé.

"La paz mental".


Esa maravillosa paz mental que por casi tres años, me fue mostrando d