“No me den las condolencias, nadie se murió". 

Quien hace lo que puede, no está obligada a más. Que manía se cargan con nosotras. En la inquisición nos quemaban vivas por considerarnos brujas. Hoy nos condenan por cambiar de camino. -Quite esa cara, le dije a “Doña Prudencia”, a mi nadie se me murió. Decirle eso a Doña Prudencia, no fue fácil. “Doña Prudencia” es ese ente que anda por ahí con una vida imaginariamente perfecta, disfrazada dando vueltas por nuestra cabeza, pero que realmente lo que busca es perjudicarnos, porque si fuera algo bueno, entendería que sí nuestras relaciones sentimentales terminan, no significa que las cosas nos salieran mal, o que nos equivocamos. Simplemente que de hoy en adelante tomamos otro camino, así de simple. Que nos dimos cuenta, o que el sujeto con el que andábamos se dio cuenta, que hay otro camino. Y que ir por otro camino no es malo, simplemente es diferente, y punto. Llegar a esta conclusión me tomó más tiempo del que creen. Pero entendí que todo en la vida tiene un principio y un fin, y que el fin no es señal de error, el fin es meramente el comienzo de algo nuevo y diferente. El fin es la prueba palpable de que estamos viviendo nuestra vida, y que día a día vamos cambiando de ruta porque estamos abiertas a disfrutar el proceso. Muchas bendiciones y gracias por leerlo. Para leer más anécdotas personales que llevan mensajes positivos, dale like y sigue mi página de "mujer sin equipaje". Lugar: # Más historias en mi Blog http://www.mujersinequipaje.com ❤️😊❤️ #mujersinequipaje #emprendimientofemenino

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