Mi segunda adolescencia

No sufriré cuando me mire al espejo. Muy por el contrario. Me maravillaré de la espléndida mujer de 48 años en que me convertí. Sin darme cuenta me mantuve andando por la vida a buen paso. Atrás quedó el frío, la tristeza y tanta incomodidad. Mis manos están reventadas. Son las manos de una obrera que trabaja los 7 días de la semana, mínimo 18 horas diarias. Cambié el suéter raído con el que dormía por una hermosa piyama de seda. Tuve fe. Creí en Dios, en mi, y en la gente. Acepté situaciones que en su momento fueron difíciles. Muchas veces bajé la cabeza pero seguí. Nunca paré y avancé. Progresé. En lo que va del año he estado en La Habana, Belice, Cozumel, Roatán, La Rivera Maya, Madrid, París, Londres y Oxford. Ya no lloró por las pocas cosas que dejé en mi País, las que con esfuerzo compré y vendieron tras mi partida. Atrás quedó la ingenua adolescente que llegó hace tantos años a Panamá con una maleta repleta de ilusiones. Por eso y más, hoy le doy gracias a Dios de que está segunda adolescencia me sorprendiera sin equipaje y respirando libertad. Si te gustó mi post escríbeme, y si te encantó y crees que le puede ayudar a alguien, me gustaría pedirte que por favor lo compartas. Muchas bendiciones y gracias por leerlo. Para leer más anécdotas personales que llevan mensajes positivos, dale like y sigue mi página de "mujer sin equipaje". Lugar: #Boquete Más historias en mi Blog http://www.mujersinequipaje.com ❤️😊❤️ #mujersinequipaje #emprendimientofemenino

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