“La limpieza inicia acorralada”.


Si de algo debemos cuidarnos es de lo que se acumula con el paso de los años.


No me gusta el desorden, así que me puse a limpiar.


El problema no fue mi casa, es pequeña.


El lío apareció cuando llegué a la mente.


Se había llenado de espesas telarañas llamadas “dudas”.


Quizás después de los 40 sea normal, pero el caos era tal que, por algún lado tenía que arrancar.


Sin reglas claras, ni instructivo de como “acomodar”, mil veces postergue lo inevitable, hasta que me vi “acorralada”, y tuve que iniciar de nuevo.


Sacudí tan fuerte que yo misma me estremecía. Llegué a tragar tanto polvo, que literalmente sentía como si me tiraran al piso y me hicieran tragar tierra.


“Tosí” fuerte muy fuerte, pero me levanté, y con el tiempo respiré.


Respiré tan profundo que me desahogue.

Aprendí que las telarañas son imaginarias, que yo misma me las fabricaba ahogándome en ellas.


Entendí que “la vida” no es de “pensársela”, es de “hacérsela”.


Y hacérsela es muchísimo más fácil de lo que nosotras mismas por momentos creemos.


❤️🙂❤️


Gracias por leer mi post.


Te comparto los link, donde puedes leer un extracto de los libros que he escrito:


1. Mujer sin equipaje:

https://www.mujersinequipaje.com/libro


2. Escritora por encargo:

https://www.mujersinequipaje.com/escritoraporencargolibro


Un abrazo, y las mejores bendiciones, con cariño:


Tatiana

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