"La leche derramada". 

Seamos sinceras. Soy una latina cualquiera. No fui a las mejores universidades. No tengo maestrías y lamentablemente tampoco soy la heredera de ninguna fortuna. De mi cabeza difícilmente saldrá la próxima idea de salvar el planeta Tierra o la tele transportación. Al igual que la mayoría de mujeres, no tengo la fuerza suficiente para sacar la bola del estadio bateando un “Home run” que me cambie la vida de la noche a la mañana. Pero lo que si tengo, es la visión suficiente para ver con luces largas a donde batear para que nadie atrape la bola y pueda ganar el juego.

Nosotras no controlamos las circunstancias de lo que nos pasa. Lo que hoy va de maravilla, mañana difícilmente resulta, y pasado no existe. Intentar volver a lo que era, en el campo que sea, es algo así como creer en duendes. Rezagarnos lamentando el cambio, no vale de nada, nos desgasta. Por eso aprendí que si a los 20 llorábamos sobre la leche derramada. Después de los 40, le tiramos cloro y espolvoreamos canela, a ver si inventamos un limpiador de piso. Muchas bendiciones y gracias por leerlo. Para leer más anécdotas personales que llevan mensajes positivos, dale like y sigue mi página de "mujer sin equipaje". Lugar: #londres Más historias en mi Blog http://www.mujersinequipaje.com ❤️😊❤️ #mujersinequipaje #emprendimientofemenino

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