“Esas épocas en que sumar cuesta y restar se facilita”.

Si necesariamente tuviera que ser un personaje literario, escogería a Lizzi, en “Hacía los mares de la libertad” de Sarah Lark. Se hace fuerte y avanza. Sumar y restar mentalmente mientras sonríes y finges interés en lo que tus hijos te cuentan es cosa de magos. Era más lo que sacaba del carrito del supermercado que lo que se quedaba. -Llévalo mamá, yo tengo dinero. Algo de 20 dolares era considerado un lujo al que le veía un letrero imaginario que decía, “peligro, aléjese y siga su camino”. En el momento de pagar, sumando aún mentalmente para estar segura de que me alcanzaba, le dije a la cajera que por favor mi cuenta no pasara de tanto… A último minuto mi hijo trajo lo que yo quería y se lo dio a la cajera para que lo cobrará. -No tengas miedo mamá, yo tengo dinero. Creerle a un niño de 10 años no es tan fácil, pedí que no lo cobrarán. -Tengo 100 mamá. Lo miré con cara de espanto, pagué, o mejor dicho pagó él y nos fuimos. El dinero era lo que le habían regalado en varios cumpleaños. Le expliqué que no podía andar por ahí con tanto dinero porque era peligroso. -Si cabe en mi billetera no puede ser tanto, me dijo sonriente. Tenía razón, era yo quien necesitaba entender que lo que para mí era mucho en realidad era poco. Reajustar mis parámetros me tomó tiempo. Convencerme a mi misma que las cosas que quería tenían poco valor y que en algún momento las iba a poder pagar, me tomó años. Años que al final pasaron más rápido de lo que creí, y hoy al igual que ese niño de 10 años que tanto me enseñó, sonrío al no tener que sumar y restar. Si te gustó mi post, escríbeme, y si te encantó y crees que le puede ayudar a alguien, me gustaría pedirte que por favor lo compartas. Muchas bendiciones y gracias por leerlo. ❤️😊❤️ Para más anécdotas personales, que llevan mensajes positivos, dale like y sigue mi página de "mujer sin equipaje". www.mujersinequipaje.com Lugar: Cuba ❤️😊❤️ #mujersinequipaje

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