“Confiando y soltando, todo va llegando”.

En, “Quién se ha llevado mi queso”, de Spencer Johnson, los inteligentes analizan y las ratitas avanzan. Mis resultados económicos venían mal. En mi primera etapa fui el hamster de la historia que sentía “impotencia” y se sentaba hasta paralizarse, pensando mil tonteras para las que no tenía respuesta. De mi segunda etapa me avergüenzo y pido disculpas. Sentía “rabia”. Estaba enojada de no recibir la cuota casi simbólica de 50 dólares, que había puesto para la pensión alimenticia de mis hijos. En mi tercera etapa toqué fondo. Me despertaba sin tener ni siquiera el dinero para la cena. Si la vida me hubiera hecho un examen, me habrían puesto a repetir el curso. La enorme ventaja cuando nos equivocamos, es que los números ya no nos hablan sino que nos gritan. Entendí que era tonto sentarme a “analizar” como compraría la cena, si aún era de mañana. Opté por levantarme como un ringlete de la cama y salir muy temprano de casa, dejando “la impotencia”, soltando “la rabia” y llevándome en un bolsillo la mejor sonrisa y en el otro la fe. Si te gustó mi post escríbeme, y si te encantó y crees que le puede ayudar a alguien, me gustaría pedirte que por favor lo compartas. Muchas bendiciones y gracias por leerlo. Para leer más anécdotas personales que llevan mensajes positivos, dale like y sigue mi página de "mujer sin equipaje". Lugar: Altun-Ha #belice Más historias en mi Blog http://www.mujersinequipaje.com ❤️😊❤️ #mujersinequipaje #emprendimientofemenino

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