Con ustedes, los temidos, los más buscados, los únicos e inconfundibles: Los irreconocibles. 

Sira Quiroga, de “El tiempo entre costuras” de María Dueñas, lo tenía claro. Ramiro Arribas era el fulano que tenía que olvidar. Los fulanos de mi vida han sido varios. He tenido muchos buenos, pocos malos, y los temibles “irreconocibles”, con los que enganché varias veces. Amar a un “irreconocible” nos hace ser o muy valientes o muy ingenuas. En mi caso lo segundo, porque a pesar de saber y ser consiente del oscuro pasado que el fulano ya traía, igual lo amaba. Los “irreconocibles” son esos hombres con extraños poderes de desaparecerlo todo. Y cuando digo todo es todo, porque hasta el “Gran Houdini”, famoso escapista, se queda pequeño. El inconveniente no es que desaparezcan ellos con todo y sus promesas, e incluso compromisos. Porqué al fin y al cabo el que se quiera ir que se vaya. El problema está en que con ellos se llevan nuestra vida. Pará mí era como si apagarán la luz. Quedaba a tientas sin saber que hacer o donde ir. Rogaba que alguien me explicara lo que había pasado. Iba de casa en casa preguntando si lo habían visto, les explicaba que necesitaba que me regresará mi vida. Cansada de perder el tiempo intentando que me regresara una vida que ya no existía, opte por crearme una nueva. Edificar una nueva vida es bueno, sientes como de a poco te construyes a ti misma, solo que esta vez lo haces bien porque construyes a tú medida. Si te gustó mi post, escríbeme, y si te encantó y crees que le puede ayudar a alguien, me gustaría pedirte que por favor lo compartas. Muchas bendiciones y gracias por leerlo. ❤️😊❤️ Para más anécdotas personales, que llevan mensajes positivos, dale like y sigue mi página de "mujer sin equipaje". www.mujersinequipaje.com Lugar: Lucero en Boquete ❤️😊❤️ #mujersinequipaje

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